Principalmente, el addon Mozilla Sniffer (que discreto) se encargaba de enviar a un servidor remoto datos tales como contraseñas y nombres de usuario de páginas web.
Estuvo propenso a ser descargado durante cinco semanas, y fue descargado alrededor de 1.800 veces. Mozilla declara que:
“Mozilla Sniffer no fue desarrollado por Mozilla y no fue revisado en ningún momento por Mozilla. La extensión estaba en estado experimental y aquellos usuarios que la instalaron debieron recibir una advertencia indicando su estado de no-revisado. Los addons no-revisados son escaneados para detectar virus, troyanos y otros malwares pero en ciertos casos sólo es posible detectar comportamiento malicioso revisando el código.”
Recomiendan a los usuarios que la tengan instalada, que la desinstalen y cambien todas sus contraseñas.
Sin duda, una noticia exasperante para aquellos que confiaban en que Firefox es el navegador mejor y más seguro de todos. Su principal defecto es la necesidad que tienen los usuarios de descargarse todo tipo de addons, muchas de ellas innecesarias, ya que como en este caso, dependen de si el autor de la extensión tiene algún propósito oculto.
Lo que debería de realizar Mozilla es implementar en Firefox, o incluso addons que vengan de serie, tales como el Adblock Plus o el NoScript.
Fuente: chw.net